Estudiar turismo: Barcelona ante el turismo masivo

 

Si tenéis en mente estudiar turismo o ya lleváis un tiempo en ello sabréis que la gestión turística de Barcelona está en constante debate entre los distintos miembros del gobierno.


Barcelona tiene algo, todo el mundo lo sabe. Tiene un encanto único por su historia, por la oferta cultural, por ser tolerante y cosmopolita y por su agradable clima. Es por esto que es una de las primeras opciones entre turistas de alrededor del mundo.

Los amantes de Gaudí, viajes de negocios que se mueven por congresos, los amantes de la música alternativa e independiente, los que buscan sol y playa, los que quieren comer bien. Sea cuál sea la preferencia del turista o su perfil de viajero Barcelona responde. Estudiar turismo actualmente, en Barcelona, es estudiar un fenómeno único en el país que está revolucionando el mercado de servicios de la ciudad condal.

Aún así, los beneficios económicos que este sector está generando no son suficientes en la balanza de dinero y calidad de vida de los ciudadanos de Barcelona. Hoy, estudiar turismo es estudiar la subordinación política ante este sector que está alterando a gran porcentaje de los habitantes de la ciudad.

Sería una locura romper con un sector que implica el 12% del PIB de Barcelona y que da trabajo a más de 75.500 habitantes. Esto no implica que este turismo tenga que ser turismo de borrachera e incívico. Esto no es Ibiza y los vecinos de la Barceloneta están a punto de explotar. Ellos reclaman sus derechos y las quejas, cada vez más frecuentes han llegado al gobierno y éste no sabe como responder. Estudiar turismo para saber qué modelo de ciudad puede funcionar es una de las prioridades del nuevo gobierno.

Barcelona quiere seguir recibiendo turismo, no se quiere cerrar pero a la vez no quiere ser un parque temático. Quiere visitantes pero no quiere problemas con los vecinos.

Problemas ante las soluciones de Ada Colau

Estudiar turismo supuso ver el malestar generalizado entre la población. Ada Colau ante esto, actúo parando por completo la concesión de licencias hoteleras y con ello ya se han visto los resultados, un freno en seco de las inversiones. Esto ha paralizado la construcción de 48 hoteles que generarían 5.000 empleos. Dos de las grandes empresas que tenían planeado construir eran el Four Seasons y el Grand Hyatt.

Ante esto 30 proyectos se han abandonado. Colau se defiende diciendo que algún coste tiene que suponer una Venecia en potencia, no quiere que Barcelona sea un simple parque temático o una ciudad turística, defiende el bienestar de los habitantes.

Estudiar turismo supone ver estos cambios en una ciudad con tantos cambios en poco tiempo. Iremos viendo la evolución que sufre Barcelona con los cambios de gobierno y las quejas vecinales.

 

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